jueves, mayo 11, 2006

La Noche acompañante


La Noche llego de soslayo, sin previa invitación a la memoria
El divagar entre realidades y tormentos, se hicieron sus cómplices.
La brisa fresca sinuosa se cuela sin aviso y sin pretexto hasta tocar mi espalda
Absorto en tu recuerdo y atrapando tu imagen que se vuelve difusa por instantes
Me observo sentado, intentando tocarte, Buscando sentir tu olor de perfume de la noche
Noche de manos acariciando el tiempo y la distancia, donde te esconde la vida
Noche de grillos citadinos que se confunden en la maraña de voces injertadas
Noche de pesares y suspiros que se lleva la brisa a hurtadillas
Noche de imágenes que se agolpan como álbum sin revisar
Noche de ojos cerrados que miran tu mirar desvanecerse
Noche de sonidos de tecla que me acercan tu alma desvanecida por la distancia
A la distancia, la calle me regala sus luces y sonidos
Intento encontrarte en ellos, la noche se hace cómplice y te oculta
Solo me observo, retomo el sonido de las teclas para conservarte.
Encerrado en el taller la oscuridad penetra con sus agobios de tristeza y melancolia, usurpando tu extinta presencia de mi lado, que marcho para siempre en busca de ajenas querencias.
Solo en la penumbra espera un triste reposo nocturno con dos pastillas de valeriana que ocultan la ansiedad que solo tu mirada, tu voz y andar pueden mitigar
Hermosos dias aquellos, apacibles amaneceres tardios de verano, recordadas nocturnidades de sonidos celtas y caribes.
Hoy solo queda un puerto sin amarres para nuevas naves
Solo en la apacible soledad de la tristeza espero la hora del nunca jamás
Solo telas y colores acompañan la estancia que pronto se poblaran de sombras, sonidos callejeros entran en la penumbra para mutilar el cuerpo que yace en su soledad.

miércoles, mayo 03, 2006

Deja Vu


Estás frente a mi, de pie.... con los brazos caídos a lo largo del cuerpo, como si te pesaran, como si te pesara la vida en cada dedo...
Me miras... me miras de frente, con dos pedazos de agua mansa, de luz verde y clara como agua que no fluye... como agua que se queda en un remanso y se recrea en lo que en ella se refleja.
En ella veo yo los míos, dos tristes destellos de miel líquida al sol...
Mis brazos también están a lo largo de mi cuerpo, pero no me pesa la vida en ellos, si no la nada ...
Con la nada entre mis manos me acerco a ti y abrazo tu sombra y tu espacio. El hueco que tú ocupas, ahora lo rodean mis brazos.
Estrecho con fuerza mi cuerpo contra ese hueco, aferrándome a el, para que no se escape nadando en el agua verde y perfecta.... y rozo, apenas un segundo, mi pensamiento en tus labios entreabiertos.
Mi mente, se posa en tus párpados, para que el agua se quede dentro, para que no vea como dos lágrimas oscuras, se deslizan hasta el suelo y se quedan allí, dos lunares negros, dos agujeros al vacío, dos insultos...
Beso tu boca, en mi sueño beso tu boca,... una y otra vez la beso, y es un beso distinto cada vez, y es siempre el mismo beso...
Absorbo tu aire haciéndolo mío... respirando el mismo baho que sale de tu espacio....llenando mis pulmones con el aire de tu beso, de ese beso que no existe más que en el pensamiento.

Escrito por: La Amante que se fué